Se pueden encontrar facilmente miles de textos en internet hablando acerca de la "adicción a la pornografía" y ofreciendo ayuda a quienes quieren dejar tal adicción.
La pregunta es, ¿existe de hecho una enfermedad tal de nombre "pornoadicción"?
Como inicio analizaremos qué es la pornografía y por qué causas existe.
Es obvio que todo lo que tiene relación con el sexo mueve cantidades ingentes de dinero a nivel mundial.
Existen gran cantidad de negocios que tienen relación con el sexo, la perfumería, la cosmética, la cirujía, además del porno en sus diversas variantes, pornogay y porno heterosexual; si se quiere seducir a la pareja da igual cuánto dinero se invierta.
Se entiende que el sexo sea el mayor negocio del mundo, ya que la reproduccióh es lo que mantiene la continuidad de la raza humana.
En ausencia de relaciones sexuales, el hombre se extinguiría pues no habría reproducción.
Así pues, establezcamos una base: el sexo es necesario y son algo de lo que los humanos dependemos, por lo que no existe nada peyorativo en el sexo.
Pero, el hombre lucha por avanzar en sus logros sociales y estamos en un proceso de defensa de los individuos.
Sin las normas que nos hemos impuesto tendría lugar una batalla campal donde los hombres irían a la caza de las mujeres.
Mas en nuestra sociedad tal cosa no queremos que pase, no queremos vivir como en la selva.
Hemos logrado unos derechos inalienables como son que cada cual pueda decidir por si mismo con quién mantiene relaciones y con qué otro no, y hombres de la raza humana en las sociedades más desarrolladas no se lanzan a la caza de las mujeres a la manera salvaje; eso se consideraría delito.
Aún cuando los instintos arrastran a los machos a luchar por las hembras, las normas socialmente establecidas contrarrestan ese impulso, ayudado también por el temor a la repulsa social en caso de incumplir las reglas reinantes.
Por lo tanto, las reglas sociales hacen de contrapeso a los instintos, pero no los hacen desaparecer.
No importa cuántas reglas sociales hayan, los instintos sexuales continuan actuando.
La pornografía busca satisfacer esps deseos reprimidos.
Los instintos no satisfechos empujan hacia un aumento de los deseos sexuales que se reflejan en complejas fantasías sexuales.
El porno sirve para descargar estos deseos reprimidos.
¿Acaso no sería más perjudicial para todos que gente que no soportan esa represión se lanzaran a la caza? Es mucho mejor que se relajar con la pornografía sin agredir a otros.
Son los miembros de género masculino los que desarrollan un mayor deseo sexual pues la evolución los ha llevado hasta ese punto.
Casi siempre es el macho quien va a buscar hembras para la reproducción.
La hembra suele tener un rol más pasivo en la tarea y atraen a los machos que serán quienes luchen por ellas.
Por esa misma razón no es de extrañar que la pornografía vaya sobre todo dirigido a los hombres, colectivo con mayor líbido en términos generales.
La pornografía busca cuáles son las fantasías sexuales del hombre y se la ofrece en una ficción para su disfrute.
Ese artificio consigue una satisfacción sexual que calma el apetito sexual.
Concluyendo, no hay tal cosa como la sexoadicción, simplemente hay una mayor o menor líbido que causa distintas necesidades.
Múltiples estudios han demostrado que todo el mundo puede dejar de consumir pornografía el tiempo que sea sin consecuencias perjudiciales para su salud.
Eso rebate la existencia de tal tipo de adicción.